Empaste y obturación

Empaste

Se utiliza el término obturar en Odontología para definir lo que comúnmente se conoce como empastar y que consiste en limpiar la cavidad resultante de una caries para luego rellenarla con algún material. Este proceso rehabilita así la anatomía dental para una apropiada estética, función, masticación y oclusión de los dientes con sus antagonistas y consigue un buen sellado que impida que vuelva a producirse la lesión cariosa.

Obturación

Por lo tanto obturación o empaste es el resultado de colocar un material que se utiliza con el fin de restaurar o redefinir la forma y los contornos de los dientes dañados de manera parcial por traumatismos, caries, malformaciones y problemas que afectan la estética dental.

Tipos de empastes: ¿“negros” o “blancos”?

Los llamados “empastes negros” están confeccionados con amalgama de plata, una mezcla de varios metales entre los que predomina la plata, además de mercurio, cobre y otros. Su resultado a largo plazo es algo mejor que sus competidores, pero su estética es muy pobre, hecho que hace que la amalgama de plata esté cada vez más en desuso.
Los “empastes blancos” se componen de resina, un material sintético que endurece tras la aplicación de una luz halógena. Los avances tecnológicos en el mundo de la odontología han progresado de tal forma que, hoy en día, es posible reconstruir dientes anteriores y empastar molares sin que nadie note la diferencia con un diente íntegro. Gracias a los materiales y nuevas técnicas de las que se dispone en la actualidad, se pueden realizar de forma fiable (estética y funcionalmente) empastes y reconstrucciones inapreciables a la vista.
Obviamente los dientes con mayores requerimientos estéticos son los dientes frontales, ya que se aprecian al sonreír. Gracias a los composites de última generación es posible reconstruir, enmascarar o disimular gran parte de los defectos dentarios producidos por caries, alteraciones del color, fracturas, dientes más cortos que otros, etc.